
A principios de siglo pasado la fuerte migración que sufren las ciudad desde los campos, llevan a los urbanistas a plantear el modelo de ciudad como un lugar de almacenamiento, donde el desarrollo industrial, el mercado y el transporte se ven desbordados por la demanda de estos nuevos inquilinos, dando lugar a múltiples planteamientos de urbanismo por los grandes arquitectos modernos, en algunos casos utópicos, los cuales no hace falta mencionar ya que son sobradamente conocido. En las ultimas década el incesante aumento de población empezó a poner en crisis el modelo de algunas ciudad, con el irremediable problema del tráfico y la contaminación.
Me atrevo a afirmar entonces que si el siglo XX ha sido del urbanismo, indudablemente, el siglo XXI es el de la ciudad, la era en la que toca reinventarla, que no reconstruirla, proponer nuevos modos de vivirla, así como de usarla y de moverse. Estratificación de flujos, medios mas sensibles de transporte, coser espacios intersticiales para colmatár barrios, aumento de edificabilidad como medio alternativo al consumo de terreno y un largo etc de adjetivos que definirán los retos del mañana.